En las rejas de tu prisión, veo un abismo de silencio. Tímido.
Nombres, tuyo y mío.
Mi calabozo adornado reclama tu aliento, percibiendo tu cercanía.
Saltamos con llaves y escaleras a perseguir cadenas doradas, plateadas, azules y rojas que, juguetonas, nos unieron y enlazaron.
Cadenas de seda, como velos, sedujeron nuestros retos, intrigas y trastornos.
Dejamos de lado el peligro; de descubrirnos, huir no sería una estrategia. La cautela nos apaña, los cuidados son nuestros.
Sensibles honores alcanzando metas, juntos al partir. Juntos. En adelante.
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->

"la cautela nos apaña" vaya frase...muy buen escrito. Y aprovecho para decirte que hay que ser audaz y muy segura de sí.para expresarte como lo estás haciendo a boca de jarro.
Saludos y te pesco como bloguera
Chicha