No pude sacarte una mirada ni con mis ojos ni con mi nuca ni con mi escote.

No pude sacarte una sonrisa ni con mis manos ni con mi cara ni con mi escote.

No pude sacarte una palabra ni con mis gritos ni con mi silencio ni con mi escote.

Te acurrucaste en mi sábana nostálgica, friolento y yo, yo con la mirada en otro momento, respiré sobre tu calor anterior.